
21 aromas específicos por país —
Vamos a rechazar las inevitables bromas de "desesperación", "corrupción desnuda" y "alcantarilla abierta". Tomamos en serio los dulces olores que nos recuerdan a nuestros viajes. Empezando con el ubicuo incienso que queman en los templos en Myanmar y otros países del Sudeste Asiático.

Italia = espresso —
¿Pensabas que íbamos a decir pizza? Buena elección, pero ¿acaso no puedes oler la amarga cualidad del espresso de un café italiano prácticamente desde aquí?

Japón = Tatami —
Si has estado en Japón, sabes exactamente a qué huele esta habitación. Pura elegancia.

América del Norte = bosques —
En ciertos bosques de América del Norte, como el Parque Estatal Prairie Creek Redwoods de California, algunos insisten en que los podrían llevar ahí con los ojos vendados y aun así sabrían dónde se encuentran por los olores distintivos.

Alemania = cerveza y salchichas —
No pudimos decidir qué olor era el que más nos recordaba a Baviera: la salchicha o una cerveza recién abierta. Así que elegimos ambas.

India = especias —
En el viaje olfativo de la India, las especias en lugares como Khari Baoli de Nueva Delhi, el mercado de especias más grande de Asia, exigen ser recordadas.

Caribe = playa —
No tienes que ser fan de "Seinfield" para entender el embriagador aroma de "la playa". ¡Si tan solo pudiéramos embotellarlo! Esta playa en San Martín, en la isla de Guadalupe, es un buen representante de todo el Caribe.

Francia = baguettes frescos —
El aroma del pan recién horneado es la esencia de Francia cada mañana. Esto es bueno si bebiste mucho vino la noche anterior.

Indonesia = cigarros Kretek —
Te guste o no, el humo penetrante de los cigarrillos de clavo (kretek) es ineludible (e inolvidable) en toda Indonesia.

Países donde hay safaris = vida salvaje —
¿Algo huele a presas por aquí? Los aromas de un safari africano podrían no ser siempre agradables, pero cuando los animales salvajes se acercan, pueden ser intensos.

China = woks encendidos —
En los puestos callejeros de China, las especias como la pimienta y la mezcla de flor de anís con la grasa que chisporrotea, producen un olor que los viajeros y nativos nostálgicos recordarán desde miles de kilómetros de distancia.

Bélgica = chocolate —
El Belgium Chocolate Village (en la fotografía) en Bruselas fácilmente pasa la prueba del olfato.

Inglaterra = aire viciado de un bar —
No hay nada como el aire viciado de un cálido bar inglés, preferiblemente acompañado de un perro y fuego. El Old Spot Inn en Dursley (en la fotografía) es un bar de 100 años de antigüedad con un buen olfato para la tradición.

México = tortillas calientes —
Recién salidas del comal (la plancha de metal donde se cocinan), las tortillas huelen a casa para los mexicanos, y al cielo para los extranjeros.

Filipinas = cocos —
Filipinas es el mayor productor de cocos del mundo, así que cuando estás en ese país, siempre experimentarás la emoción olfativa de un coco recién cortado.

Turquía = café turco —
Ya hemos mencionado el espresso, pero no hay forma de olvidar el embriagador aroma del café (tradicional y de otras formas) en Turquía.

Suiza = nieve fresca —
El agradable olor de la fresca nieve de montaña en las tierras altas de Suiza es algo a lo que vale la pena regresar. No importa cómo, pero tienes que hacerlo.

Países Bajos = flores —
Pocas variedades de tulipanes son fragantes, pero otras flores en el famoso jardín de Keukenhof de los Países Bajos (el segundo jardín de flores más grande del mundo) lo compensan con dulzura.

Chile = aire de la Patagonia —
Puedes disfrutar de manera ilimitada el aire fresco del planeta en la Patagonia, en lugares como el Explora Lodge Lake de Chile en el Parque Nacional Torres del Paine.

Marruecos = tajine de cordero —
Incluso en Las Vegas (donde se preparó este platillo), el olor picante del tajine de cordero marroquí puede transportarte miles de kilómetros en cuestión de segundos.

Irlanda = Guinness —
Hay mucha cerveza de calidad ahí afuera, pero ninguna genera recuerdos de Irlanda como un buen vaso de Guinness. Apostamos a que él desearía regresar aquí de vez en cuando.


