
Tren Crucero —
En 2008, sólo el 10% de la red de trenes de Ecuador estaba en funcionamiento. Como el modelo insignia del renacimiento de la vía férrea que tuvo un costo de 280 millones de dólares, el Tren Crucero opera un nuevo servicio que atraviesa los Andes.

Vagones de lujo —
Los cuatro vagones de lujo del Tren Crucero fueron fabricados en Madrid.

La ganadería —
La ganadería sigue siendo importante en los Andes ecuatorianos. Desde el tren, los pasajeros pueden ver chagras tradicionales (vaqueros) en el trabajo.

Cantantes de baladas —
Lagarteros, como Alejandro Díaz-López, de 75 años, originario de Yaguachi , son cantantes de baladas que cantan y tocan la guitarra para ganar dinero. Díaz-López le da la bienvenida al Tren Crucero, cantando alabanzas para el presidente Rafael Correa por invertir en la vía férrea.

Nariz del Diablo —
Tren Crucero recorre la Nariz del Diablo a través de una serie de zigzags, subiendo la increíble cantidad de 2.945 metros (9.662 pies) en solo 56 kilómetros (34 millas).

Cultura de caballos —
Caballos salvajes vagan por las llanuras de Cotopaxi. Otros trabajan al servicio de los chagras.

Pueblo en la montaña —
A lo largo de la ruta, el pueblo de Alausí está predominantemente habitado por indígenas quechuas.

Quechua —
Los quechuas en la comunidad andina de Guamote existieron en gran parte como obreros con bajos ingresos en las grandes haciendas hasta los años sesenta. Ahora, muchos de ellos les venden artesanías hechas a mano a los visitantes.

Llamas —
Las llamas se ven a lo largo de la ruta del Tren Crucero.

Volcán Cotopaxi —
Visto desde el Tren Crucero, se cree que el activo volcán Cotopaxi se ha retrasado en hacer erupción. Su última erupción destruyó el pueblo de Latacunga en 1904.


