
Aeropuerto Princesa Juliana, San Martín —
Con la pista que inicia a solo unos metros del óceano, el Aeropuerto Princesa Juliana casi podría tirar una red de voleibol playero.

Aeropuerto Courchevel, Francia —
Para algunos, aterrizar en esta escena francesa de la película 'Goldeneye' de la saga de James Bond, ofrece mayores emociones que el esquí local.

Pista Aérea Matekane, Lesoto —
Los aviones a veces llegan al final de esta pista en una meseta en Lesotho, África, y caen junto al borde, solo para ascender... eventualmente.

Aeropuerto Juancho E. Yrausquin, Saba —
Corta y difícil, esta pista caribeña en el aeropuerto Juancho E. Yrausquin, en Saba, tiene un final dramático en un risco.

Aeropuerto Internacional Gibraltar —
Hay tan poco espacio en el Peñón de Gibraltar, que la pista cruza la carretera principal del territorio. Los aviones tienen prioridad sobre los autos.

Aeropuerto Internacional Barra, Escocia —
Cuando los aviones no la utilizan, puedes recoger berberechos en esta 'pista' en las Islas Hébridas Exteriores de Escocia.

Aeropuerto Paro, Bután —
Si hubieran premios para los aeropuertos con el entorno más hermoso, Paro, en Bután, tendría un estante lleno de trofeos.

Aeropuerto Internacional Kansai, Osaka, Japón —
Las pistas flotantes de Osaka, Japón, son lo más cerca que puedes estar de aterrizar en un portaaviones sin enlistarte en el ejército.

Aeropuerto Harstad/Narvik, Noruega —
Llegar a esta pista en el aeropuerto Harstad, en el noreste de Noruega, es como aterrizar en un cubo de hielo.

Aeropuerto Madeira, Funchal, Portugal —
Aterrizar en esta pista diminuta en la costa de Madeira, en Portugal, te hará desear un vino verde.

Aeropuerto Malé, Maldivas —
La pista de Malé, en las Maldivas, tiene estilo y drama; está construida solo a 1.8 metros sobre el nivel del mar.


