
El paraíso Bugatti —
Cité de l'Automobile en Mulhouse, Francia es conocida como el paraíso del Bugatti por una colección que incluye 122 modelos, que incluye este 57C de 1939.

Parrilla de salida Fórmula 1 —
The Cite de l'Automobile tiene más de 430 autos coleccionados por los hermanos Schumpf. Entre ellos se encuentra esta alineación de carreras Grand Prix dirigida por el Bugatti Tipo 251.

Bugatti 57S —
El barón textil francés Fritz Schlumpf estaba obsesionado con los Bugatti. Su colección, ahora abierta al público, incluye este Bugatti 57S de 1936.

Los Ferrari gemelos —
Un Ferrari 250 LM de 1964 (izquierda) y un Ferrari 512 TR de 1993 se encuentran entre los vehículos en exhibición de la Cité de l'Automobile. El museo fue inaugurado en 1982.

Mercedes de Fritz Schlumpf —
Este Mercedes-Benz 300 SL Gullwing de 1955 fue conducido personalmente por Fritz Schlumpf, obsesionado con el automovilismo.

Ferrari, Mercedes y Gordini —
Una alineación clásica de autos deportivos de carreras de Ferrari, Mercedes-Benz y Gordini en la Cité de l'Automobile. Los hermanos Schlumpf empezaron a coleccionar sus autos en secreto y los guardaban en sus almacenes textiles.

"El huevo" —
Diseñado por el arquitecto Paul Arzens en 1942, un auto de ciudad de aluminio y plexiglás conocido como "El huevo" es uno de los autos más inusuales de la colección.

Alfa Romeo —
La colección Schlumpf se parece a un "quién es quién" del mundo automotriz e incluye este Alfa Romeo 8C 2900 A Pinin Farina Berlinett de 1936.

Phaeton Tonneau —
- La colección de la Cite de l'Automobile marca el nacimiento del automovilismo de alto rendimiento con automotores como este Panhard Levassor & Phaeton Tonneau de 1894.

Bugatti Royale Esders —
Lamentablemente, no es el auténtico. Este Bugatti Royale Esders es una reconstrucción de 1990 del original.

Royale Coupé Napoleón —
Este Bugatti Royale Coupe Napoleón de 1929 es uno de solo seis Royale producidos por Bugatti y podría valer millones de dólares. Era el auto personal de Ettore Bugatti.

Camino a la caída —
La obsesión de los hermanos Schlumpf con los Bugatti y otros autos deportivos los llevó a grandes deudas que produjeron la ruina de su empresa textil.



