
Salamandra gigante china (China) —
Esta es la especie más grande de anfibio en grave peligro de extinción, y se vende en China por 1.000 dólares cada una, debido a la recolección excesiva para el mercado de alimentos.

Hortelano (Francia) —
Este pájaro cantor europeo es un manjar en Francia; tradicionalmente se consume entero bajo una servilleta. Los cazadores furtivos matan ilegalmente a miles de hortelanos cada año, a pesar de los esfuerzos de grupos conservacionistas como la Liga Francesa para la Protección de Aves (en la imagen).

Rana gigante de zanja (Dominica,Monserrat) —
Este anfibio en grave peligro de extinción puede no parecer apetecible, pero es considerado un manjar en Dominica y Monserrat. Solo quedan 8.000 de ellos.

Delfín (Japón, Taiwán) —
La venta de la carne de delfín es legal en Japón. Aunque los métodos que se utilizan para matar a los delfines en Japón son controvertidos, ninguna de las especies que se cazan en ese país está clasificada como en peligro de extinción.

Gorila (República del Congo) —
La práctica de cazar gorilas por su carne ha puesto a la especie al borde de la extinción. Mientras la venta de carne de gorila es ilegal, los mercados todavía la venden en la República del Congo en África Occidental.

Equidna de hocico largo (Papúa Nueva Guinea) —
El equidna es una de solo dos especies de mamíferos que ponen huevos. Son increíblemente poco comunes, y su principal amenaza es que los cazan para el consumo humano.

Pangolín (China) —
La insaciable demanda en China por la carne de estos tímidos mamíferos cubiertos con una armadura ha llevado a una fuerte disminución en sus cifras.

Tortuga marina verde (Islas Caimán) —
Son las favoritas de los buzos, las tortugas marinas verdes también son el plato nacional en las Islas Caimán; se sirven como sopa, estofados o filetes. Es el único país donde es legal comer esta especie en peligro.

Aleta de tiburón (China) —
Este costoso plato tradicionalmente se sirve en bodas en China y otros países asiáticos. Mientras ha habido una campaña para ponerle fin a la práctica, Taiwán es el único país que prohíbe la controvertida práctica de cercenar la aleta al tiburón y arrojar el resto de vuelta al mar.


